Un retrato simétrico de un gato presentado en un estilo semejante al grabado en madera. La cabeza del gato es de un azul profundo, con acentos de rojo vibrante en las orejas internas, la punta de la nariz y la boca; un par de grandes ojos amarillos brillantes presentan pupilas verticales negras, emitiendo una mirada aguda. El pelaje desde el cuello hasta el pecho es principalmente amarillo, intercalado con líneas rojo-anaranjadas dispuestas de manera radial, con varios bigotes rojos y blancos extendiéndose a los lados. El fondo utiliza un amarillo puro similar al arroz, con colores planos y límites claros, mientras que las líneas son densas y decorativas, presentando en general una textura plana y un fuerte contraste de colores característicos del arte de impresión vintage.